Noticias

CATL y BYD dominan el mercado europeo de baterías para coches eléctricos

Por Redaccion CochesdeChina
Batería de coche eléctrico y módulos de celdas de litio en una fábrica

Imagen: Wikimedia Commons

Mientras el debate público se centra en los vehículos terminados, hay una batalla estratégica aún más relevante que se libra entre bambalinas: la de las baterías. Y en esta contienda, los fabricantes chinos CATL y BYD dominan de forma abrumadora, controlando conjuntamente más del 55% del mercado europeo de baterías para vehículos eléctricos en 2025.

CATL: el gigante silencioso

Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL) es el mayor fabricante de baterías del mundo y, probablemente, la empresa china más influyente de la que menos se habla. Fundada en 2011 en la ciudad de Ningde, CATL suministra baterías a prácticamente todos los grandes fabricantes de automóviles del mundo, incluyendo Tesla, BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen, Volvo, Hyundai y Toyota.

En Europa, la cuota de mercado de CATL alcanzó el 34% en 2025, consolidando su posición como proveedor dominante. Las baterías de CATL equipan algunos de los coches eléctricos más vendidos del continente, desde el Tesla Model 3 fabricado en Berlín hasta el BMW iX y el Mercedes EQS.

La compañía opera ya una gigafábrica en Erfurt (Alemania) con una capacidad de 14 GWh anuales, y tiene en construcción una segunda planta en Debrecen (Hungría) que duplicará su capacidad de producción europea.

BYD: fabricante de coches y de baterías

BYD ocupa una posición única en la industria: es simultáneamente uno de los mayores fabricantes de vehículos eléctricos y de baterías del mundo. Su filial FinDreams Battery produjo más de 130 GWh de baterías en 2025, lo que la sitúa como el segundo fabricante mundial por detrás de CATL.

La cuota de BYD en el mercado europeo de baterías se sitúa en torno al 21%, impulsada tanto por las baterías que equipan sus propios vehículos como por el suministro a otros fabricantes. La célebre batería Blade de BYD, una batería de litio-ferrofosfato (LFP) de diseño plano, se ha convertido en una referencia del sector por su seguridad, durabilidad y eficiencia.

¿Por qué dominan los fabricantes chinos?

El dominio de CATL y BYD en el mercado de baterías no es casual. Es el resultado de más de una década de inversiones estratégicas, apoyo gubernamental y un enfoque implacable en la innovación tecnológica y la reducción de costes.

China controla aproximadamente el 70% de la capacidad mundial de refinado de litio, el 85% de la producción de cátodos y el 92% de la fabricación de ánodos, los componentes esenciales de las baterías de iones de litio. Esta integración vertical permite a los fabricantes chinos ofrecer baterías a costes que los competidores europeos, coreanos o japoneses no pueden igualar.

Las tecnologías que marcan la diferencia

Tanto CATL como BYD están liderando la innovación en tecnología de baterías. Entre los avances más destacados se encuentran:

  • Baterías LFP de alta densidad: BYD ha perfeccionado las baterías de litio-ferrofosfato hasta alcanzar densidades energéticas que antes solo eran posibles con química NMC, pero con mayor seguridad y durabilidad.
  • Baterías de estado semisólido: CATL ha comenzado la producción piloto de baterías de estado semisólido con una densidad energética de 500 Wh/kg, casi el doble que las baterías actuales.
  • Carga ultrarrápida: la batería Shenxing de CATL permite cargar del 0% al 80% en 10 minutos, una cifra que prácticamente elimina la barrera del tiempo de carga.
  • Baterías de sodio: ambas compañías están desarrollando baterías de iones de sodio como alternativa más económica y sostenible al litio para vehículos de segmento económico.

Europa intenta reaccionar

La Unión Europea es consciente de su dependencia de las baterías chinas y ha puesto en marcha iniciativas como la Alianza Europea de Baterías para fomentar la producción local. Empresas como Northvolt (Suecia) o ACC (Francia-Alemania-Italia) aspiran a convertirse en alternativas europeas a CATL y BYD.

Sin embargo, el camino es largo. Northvolt ha enfrentado problemas de producción y financiación, y su capacidad actual representa una fracción mínima comparada con los gigantes chinos.

La realidad es que, por el momento, el coche eléctrico europeo depende de baterías chinas. Y este hecho tiene implicaciones estratégicas, económicas y geopolíticas que trascienden con mucho el ámbito del automóvil.

bateriascatltecnologia