MG Cyberster: el roadster eléctrico chino que desafía al Mazda MX-5
Imagen: Wikimedia Commons
MG recupera su espíritu más deportivo y purista con el Cyberster, un roadster biplaza eléctrico que rinde homenaje a la tradición de coches deportivos británicos de la marca, pero con la tecnología y las prestaciones de la era eléctrica. Su llegada al mercado español marca un antes y un después en la percepción de los coches chinos: el Cyberster no es un coche económico, sino un deportivo deseable que busca emocionar al volante.
Un diseño que mira al pasado y al futuro
El MG Cyberster es, ante todo, un coche bonito. Sus líneas evocan a los clásicos MG de los años 60 y 70, pero interpretadas con un lenguaje de diseño completamente contemporáneo. El frontal bajo y agresivo, los faros LED de forma alargada, las puertas de apertura en tijera y la cola con difusor aerodinámico conforman una silueta que no pasa desapercibida.
Con 4,53 metros de largo y apenas 1,18 metros de alto, el Cyberster tiene unas proporciones de deportivo puro. La capota de lona se pliega eléctricamente en 17 segundos y puede operarse en marcha a velocidades de hasta 50 km/h.
Dos versiones: emoción para todos los gustos
El MG Cyberster se comercializa en España en dos variantes:
Versión Standard (desde 39.990 euros)
- Motor trasero único de 340 CV
- Batería de 77 kWh
- Autonomía WLTP: 507 km
- 0-100 km/h: 5,0 segundos
- Tracción trasera
Versión Trophy (desde 46.990 euros)
- Doble motor, tracción total, 510 CV
- Batería de 77 kWh
- Autonomía WLTP: 443 km
- 0-100 km/h: 3,2 segundos
- Tracción total
La versión Trophy, con sus 510 CV y su aceleración de superdeportivo, transforma el Cyberster en un arma sobre ruedas. Pero incluso la versión Standard, con 340 CV y tracción trasera, ofrece una experiencia de conducción puramente deportiva que hará las delicias de los conductores más entusiastas.
La experiencia al volante
Más allá de las cifras, el MG Cyberster ha sido diseñado pensando en el placer de conducción. La distribución de pesos 50:50, la suspensión multibrazo en ambos ejes y la dirección calibrada para ofrecer comunicación con el conductor son elementos que demuestran que MG se ha tomado muy en serio el desarrollo dinámico de este modelo.
El centro de gravedad, situado muy bajo gracias a la ubicación de las baterías en el suelo del vehículo, proporciona un comportamiento en curva excepcional. Los conductores que han tenido oportunidad de probar el Cyberster en circuito destacan la progresividad de la frenada, la agilidad en los cambios de dirección y la diversión que proporciona gestionar la potencia del motor trasero en la versión Standard.
¿Rival del Mazda MX-5?
La comparación con el Mazda MX-5 es inevitable, aunque se trata de filosofías muy diferentes. El MX-5 es un deportivo analógico de motor de gasolina que privilegia la pureza mecánica y la ligereza. El Cyberster es un deportivo digital que apuesta por la potencia bruta y la tecnología.
En cuanto a precio, el MX-5 parte de unos 31.000 euros, lo que lo hace más accesible. Sin embargo, el Cyberster ofrece más potencia, más equipamiento y la ventaja de la movilidad eléctrica (acceso a zonas de bajas emisiones, menor coste de uso) por una diferencia de precio razonable.
Más que un rival directo, el Cyberster representa la evolución natural del concepto roadster hacia la era eléctrica. Es la demostración de que la electrificación no está reñida con la emoción de conducir.
Un hito para MG y para los coches chinos
El MG Cyberster trasciende lo automovilístico para convertirse en un símbolo. Es la prueba de que los fabricantes chinos ya no solo compiten en precio, sino que son capaces de crear productos que generan deseo y emoción. El Cyberster no se compra con la calculadora, se compra con el corazón. Y eso, en el mundo del automóvil, lo cambia todo.