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España, epicentro de la producción china en Europa: ¿Hacia un millón de coches fabricados para 2035?

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España, epicentro de la producción china en Europa: ¿Hacia un millón de coches fabricados para 2035?
Imagen: Coches de China

España se está posicionando a una velocidad vertiginosa como el gran centro neurálgico para la producción de coches de China en Europa. Los acuerdos estratégicos cerrados en los últimos meses y los proyectos en fase avanzada de negociación dibujan un futuro en el que nuestro país podría albergar la fabricación de cerca de un millón de vehículos de marcas chinas para el año 2035. Esta cifra representaría aproximadamente dos tercios de la producción total que los gigantes asiáticos tienen prevista en el continente europeo para esa fecha, estimada en 1,5 millones de unidades.

Este desembarco no es casual. La sólida infraestructura industrial del sector de la automoción en España, la experiencia de su mano de obra y una posición logística estratégica son imanes para unos fabricantes que necesitan establecer una base sólida dentro de las fronteras de la Unión Europea. El objetivo es doble: por un lado, esquivar las tensiones geopolíticas y los posibles aranceles; por otro, acercar la producción a uno de sus mercados más importantes.

Los proyectos que transformarán el mapa industrial español

La transformación ya está en marcha con nombres y ubicaciones concretas. Cada proyecto tiene sus particularidades, pero todos apuntan en la misma dirección: la consolidación de España como la principal plataforma de fabricación china en Europa.

Chery y Ebro: el renacer de Barcelona

El acuerdo más significativo hasta la fecha es el protagonizado por Chery Automobile y la española Ebro-EV Motors. Juntos han creado una empresa conjunta para reactivar la histórica planta que Nissan abandonó en la Zona Franca de Barcelona. La producción comenzará con el ensamblaje del Omoda 5. El plan de negocio es ambicioso, con el objetivo de escalar la producción en los próximos años.

Más adelante, a la línea de montaje del Omoda 5 se sumarán otros modelos, incluyendo vehículos de la marca Jaecoo y la propia pick-up eléctrica de Ebro. Este proyecto no solo supone la creación de numerosos empleos, sino que simboliza la reindustrialización de un enclave vital para la automoción catalana y española.

Leapmotor y Stellantis: sinergias en Zaragoza

Otro movimiento de gran calado es el fruto de la alianza estratégica entre Stellantis y Leapmotor. La planta de Figueruelas (Zaragoza) ha sido la elegida para fabricar los modelos de la marca china destinados al mercado europeo. La producción de uno de sus modelos eléctricos ya se ha confirmado.

La elección de Zaragoza por parte del gigante Stellantis para integrar una marca china en sus líneas de producción demuestra la flexibilidad y competitividad de las fábricas españolas.

MG y Geely: los siguientes en la lista

MG, propiedad del gigante SAIC, es otra de las marcas que ha mostrado un interés firme en establecer su primera fábrica europea en nuestro territorio. Aunque la decisión final no se ha comunicado, diversas fuentes apuntan a Galicia como una de las ubicaciones mejor posicionadas para albergar una planta que podría estar operativa en 2028. La capacidad de producción y la inversión asociada a un proyecto de esta envergadura serían un revulsivo económico para la región.

Por su parte, Geely, propietaria de marcas como Volvo o Lotus, ya ha establecido un primer pie industrial en España. Ha llegado a un acuerdo con Ford para colaborar en la planta de Almussafes (Valencia). Aunque no se trata de la fabricación de coches completos de Geely, este movimiento evidencia la creciente interconexión entre las industrias automotrices de ambos países.

Europa observa: el reto de no ser solo una ensambladora

El auge de la producción de coches de China en suelo europeo no está exento de desafíos y preocupaciones para las autoridades comunitarias. Bruselas teme que Europa se convierta en un simple centro de ensamblaje de kits de vehículos prefabricados en China (conocido como CKD o Completely Knocked Down), con un escaso valor añadido local.

Para contrarrestar este riesgo y proteger la industria auxiliar europea, la Unión Europea está trabajando en medidas como la ‘Industrial Accelerator Act’. Esta normativa buscaría exigir un porcentaje mínimo de componentes de origen europeo en los vehículos fabricados en el continente, especialmente en elementos clave como las baterías. Es una forma de asegurar que la inversión china se traduzca en un desarrollo real de la cadena de suministro local y no solo en el montaje final. La reciente imposición de aranceles a los coches eléctricos chinos importados directamente de China es otra pieza en este complejo tablero geoestratégico.

Para España, el reto es mayúsculo pero la oportunidad es histórica. Convertirse en el epicentro de la producción china en Europa puede garantizar la carga de trabajo de las fábricas durante la transición al vehículo eléctrico, atraer inversiones millonarias y generar miles de empleos. La clave estará en equilibrar la atracción de estos proyectos con la exigencia de un compromiso real con la industria y el empleo local a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Qué marcas chinas fabricarán coches en España?

Actualmente, hay dos proyectos confirmados. Chery fabricará modelos de sus marcas Omoda y Jaecoo en Barcelona, en una empresa conjunta con la española Ebro. Por otro lado, Leapmotor producirá sus modelos en la planta de Stellantis en Zaragoza. MG (SAIC) está estudiando activamente instalar una fábrica en España.

¿Por qué las marcas chinas eligen España para fabricar?

España cuenta con una gran tradición industrial en el sector del automóvil, una red de proveedores muy desarrollada, mano de obra cualificada y una ubicación geográfica estratégica para distribuir vehículos a toda Europa. Además, establecerse aquí les permite operar dentro del mercado único de la UE, evitando aranceles de importación y posibles barreras comerciales.

¿Estos coches tendrán etiqueta CERO de la DGT?

Sí, una gran parte de los modelos que se planea fabricar en España serán eléctricos puros o híbridos enchufables. Todos los modelos eléctricos e híbridos enchufables con autonomía suficiente recibirán la etiqueta CERO de la DGT y podrán acogerse a las ayudas del Plan MOVES.