Prueba Omoda 5 1.5T: primer contacto con la nueva marca de Chery en España
Imagen: Wikimedia Commons
Chery lleva décadas siendo uno de los mayores fabricantes de automóviles de China, pero su desembarco en Europa con la submarca Omoda marca un antes y un después en su estrategia de internacionalización. El Omoda 5 1.5T es la punta de lanza de esta ofensiva, un SUV compacto de gasolina que llega a España con un objetivo claro: demostrar que los coches chinos pueden competir en todos los segmentos, no solo en el eléctrico. Tras una semana de prueba intensiva, estas son nuestras impresiones.
Primer impacto visual: diseño que llama la atención
Si hay algo que no se le puede negar al Omoda 5 es personalidad estética. Su diseño es arriesgado para un SUV compacto: la parrilla frontal con un patrón geométrico en forma de diamantes, los faros LED bipartitos unidos por una tira luminosa, y las líneas esculpidas de los laterales le confieren una imagen que destaca entre la masa de SUV anodinos que pueblan nuestras carreteras.
En la parte trasera, el diseño es igualmente expresivo, con pilotos LED unidos por una barra luminosa y un paragolpes con acabados que simulan difusores. Las llantas de aleación de 18 pulgadas con diseño bitono completan un conjunto que, en nuestra opinión, es uno de los exteriores más atractivos del segmento, independientemente del origen del fabricante.
Las dimensiones son compactas pero aprovechadas: 4,40 metros de largo, 1,83 de ancho y 1,59 de alto, con una batalla de 2,63 metros.
Interior: tecnología a raudales
El habitáculo del Omoda 5 impresiona desde el primer momento. La doble pantalla panorámica que abarca cuadro de instrumentos y sistema de infoentretenimiento suma 20,5 pulgadas en diagonal y ofrece una resolución y fluidez comparables a las de modelos premium europeos. El sistema multimedia funciona con la plataforma Lion de Chery, que incluye navegación con actualizaciones OTA, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, y reconocimiento de voz en español que funciona con notable precisión.
Los materiales son correctos, con superficies blandas al tacto en la parte superior del salpicadero y plásticos más duros en las zonas bajas. La tapicería de cuero sintético de nuestra unidad de prueba presentaba un aspecto y un tacto convincentes. Los asientos delanteros son cómodos y ofrecen una buena sujeción lateral, aunque la regulación del asiento del acompañante es manual, algo que chirría en un coche con este nivel de equipamiento tecnológico.
En las plazas traseras, el espacio para las piernas es correcto sin ser sobresaliente. Dos adultos de estatura media viajan con holgura, aunque un tercer pasajero lo tendría complicado en trayectos largos. El maletero ofrece 360 litros de capacidad, un dato justo para el segmento pero suficiente para el uso cotidiano.
Motor 1.5 Turbo: el corazón de gasolina
Bajo el capó encontramos un motor turboalimentado de 1.5 litros y cuatro cilindros que desarrolla 147 CV y 210 Nm de par máximo. Está asociado a una transmisión CVT que simula siete velocidades y envía la potencia exclusivamente al eje delantero.
Las prestaciones son las esperables para un SUV compacto de gasolina: la aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 9,5 segundos y la velocidad máxima alcanza los 190 km/h. No son cifras que emocionen, pero el motor se muestra suficiente para el uso diario, con empuje razonable en adelantamientos y una entrega de potencia suave.
La caja CVT es, probablemente, el elemento más discutible del conjunto mecánico. Aunque la simulación de marchas reduce el efecto banda de goma típico de estas transmisiones, en aceleraciones fuertes sigue apreciándose cierta desconexión entre la demanda del conductor y la respuesta del vehículo. En conducción tranquila, sin embargo, la suavidad de la CVT resulta muy agradable.
Consumos reales
Durante nuestra semana de prueba, que incluyó un 50% de uso urbano, un 30% de carretera y un 20% de autopista, registramos un consumo medio de 7,4 litros por cada 100 kilómetros. La cifra se sitúa dentro de lo razonable para un SUV de gasolina de este tamaño y potencia, aunque está lejos de los 6,3 litros que promete la ficha técnica en ciclo WLTP combinado.
En ciudad, donde la conducción pausada y las constantes paradas y arranques penalizan más, el consumo rondó los 8,2 l/100 km. En carretera, con velocidades de crucero entre 90 y 110 km/h, bajamos hasta los 6,5 l/100 km, la cifra más cercana al dato oficial.
Comportamiento dinámico
El Omoda 5 no pretende ser un deportivo, y hace bien en no intentarlo. Su chasis está orientado claramente al confort, con una suspensión que absorbe bien las irregularidades y filtra eficazmente los baches pequeños y medianos. En cambio, las irregularidades más pronunciadas se transmiten al habitáculo con algo más de contundencia de la deseable.
La dirección es ligera y facilita las maniobras urbanas, pero carece de precisión y feedback en carreteras viradas. El coche tiende a subvirar en curvas cerradas tomadas con cierta velocidad, un comportamiento previsible y seguro pero poco estimulante.
Donde sí destaca es en el aislamiento acústico. A velocidades legales de autopista, el nivel de ruido en el habitáculo es notablemente bajo para un coche de este segmento de precios, con un buen filtrado del ruido de rodadura y aerodinámico.
Equipamiento y seguridad
Omoda ha apostado por una estrategia de equipamiento generoso para su llegada a España. La versión única disponible incluye de serie: sistema de aparcamiento automático, cámara de visión 360 grados, frenada de emergencia autónoma con detección de peatones y ciclistas, control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril activo, climatizador automático bizona, cargador inalámbrico para móvil, y el mencionado sistema de infoentretenimiento con pantalla panorámica.
La seguridad estructural no ha sido evaluada todavía por Euro NCAP, un aspecto que algunos compradores podrían considerar antes de tomar su decisión.
Precio y garantía
El Omoda 5 1.5T llega a España con un precio de 24.900 euros, una cifra que lo sitúa por debajo de rivales directos como el Hyundai Tucson (desde 31.900 euros) o el Seat Ateca (desde 29.400 euros). La diferencia de precio es significativa y difícil de ignorar.
Además, Chery ofrece una garantía de 7 años o 150.000 kilómetros, la más extensa del segmento y un argumento de peso para disipar las dudas que algunos compradores puedan tener respecto a la fiabilidad de una marca china desconocida en España.
Conclusión: una entrada con fuerza
El Omoda 5 1.5T no es un coche perfecto. La caja CVT tiene margen de mejora, el maletero es algo justo y el comportamiento dinámico no emociona. Pero ofrece un diseño atractivo, un equipamiento tecnológico superior al de muchos rivales más caros, un interior bien resuelto y un precio tremendamente competitivo.
Para quienes buscan un SUV compacto de gasolina con la máxima dotación posible al menor precio, el Omoda 5 es una opción que merece ser tenida muy en cuenta. Chery ha hecho los deberes, y su primera toma de contacto con el mercado español es más que prometedora.
Puntuación: 7,8/10
| Categoría | Valoración |
|---|---|
| Diseño exterior | 8,5/10 |
| Interior y calidad | 7,5/10 |
| Motor y transmisión | 7/10 |
| Comportamiento dinámico | 7/10 |
| Equipamiento | 9/10 |
| Precio | 9/10 |