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España, destino clave para la producción china: del montaje estratégico a las fábricas completas para esquivar aranceles

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España, destino clave para la producción china: del montaje estratégico a las fábricas completas para esquivar aranceles
Imagen: Coches de China

España se está consolidando como un destino estratégico para la industria automotriz china, atrayendo inversiones millonarias destinadas a la producción de vehículos en suelo europeo. Lo que comenzó como un interés exploratorio se ha transformado en proyectos concretos que van desde el ensamblaje de componentes hasta el establecimiento de fábricas completas. Este movimiento, impulsado por gigantes como Chery, SAIC (matriz de MG), Geely y Leapmotor, no es casual: responde a una estrategia calculada para esquivar los aranceles impuestos por la Unión Europea y fortalecer su presencia en uno de los mercados más competitivos del mundo.

La amenaza de aranceles adicionales a los coches de China ha acelerado una tendencia que ya venía gestándose. Producir localmente permite a estas marcas no solo evitar las tasas aduaneras, que pueden llegar a ser significativas, sino también beneficiarse de la etiqueta “Made in Europe”, mejorar la logística, reducir los tiempos de entrega y acceder a los programas de ayudas a la compra de vehículos eléctricos, como el Plan MOVES en España.

De Barcelona a Galicia: los proyectos que ya son una realidad

Varios son los proyectos que materializan esta apuesta por España como plataforma de producción. La iniciativa más avanzada es la de Chery Automobile, que ha establecido una empresa conjunta con Ebro-EV Motors para producir vehículos en la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. El acuerdo contempla no solo el ensamblaje de modelos de sus marcas Omoda y Jaecoo, sino también la futura producción de vehículos bajo la renacida marca española Ebro. La producción del Omoda 5 ya ha comenzado en formato SKD (Semi Knocked Down), ensamblando las piezas que llegan desde China, con el objetivo de evolucionar hacia una producción completa con mayor integración de proveedores locales.

Otro actor clave es Leapmotor, que, gracias a su alianza estratégica con el grupo Stellantis, ha comenzado a producir su pequeño coche eléctrico T03 en la planta de Figueruelas (Zaragoza). Está previsto que a esta línea de montaje se sume próximamente un segundo modelo. Esta operación, aunque inicialmente se centra en el ensamblaje, representa un paso fundamental para la marca en su expansión europea.

Por su parte, SAIC Motor, la gigante estatal propietaria de la popular marca MG, también ha puesto sus ojos en España. Aunque todavía no hay una confirmación oficial sobre una gigafactoría, todo apunta a que podría instalarse en la comarca de As Pontes (A Coruña) para el ensamblaje de vehículos comerciales eléctricos.

Finalmente, Geely, propietaria de marcas como Volvo, Polestar o Lotus, ha mostrado interés en la planta de Almussafes (Valencia) una vez que Ford cese la producción de la furgoneta Transit. Aunque las negociaciones siguen en curso, la posibilidad de que Geely se instale en una de las factorías más modernas y con mayor capacidad de España es un claro indicador del atractivo del país.

El modelo de ensamblaje: un primer paso estratégico

Actualmente, varias de estas operaciones se inician bajo un modelo de ensamblaje de kits (conocidos como CKD o SKD), donde los vehículos llegan desmontados desde China y se montan en las instalaciones españolas. Este sistema permite a los fabricantes establecerse rápidamente, reducir la inversión inicial y probar el mercado antes de comprometerse con una fábrica de producción completa.

Sin embargo, este modelo es solo el primer paso. El verdadero objetivo, tanto para las marcas chinas como para el gobierno español, es la transición hacia una fabricación integral. Esto implica no solo el montaje, sino también la estampación de chapa, la pintura y, fundamentalmente, el desarrollo de una robusta red de proveedores locales. Esta evolución es crucial para maximizar el valor añadido, generar más empleo cualificado y consolidar a España como un hub de fabricación de coches de China en el sur de Europa.

La apuesta de los gigantes asiáticos es una oportunidad histórica para la reindustrialización del sector del automóvil en España, en un momento de transición global hacia la movilidad eléctrica. La llegada de estos fabricantes puede revitalizar zonas industriales, atraer tecnología y conocimiento, y asegurar la competitividad de la industria auxiliar española en la nueva era del coche eléctrico.

Preguntas frecuentes

### ¿Por qué las marcas de coches de China eligen España para fabricar?

España cuenta con una larga tradición en la fabricación de automóviles, una mano de obra cualificada, una potente industria de componentes y una posición logística estratégica para acceder tanto al mercado europeo como al norte de África. Además, el establecimiento de fábricas dentro de la UE les permite evitar los aranceles a la importación y acceder a los planes de ayuda gubernamentales para vehículos eléctricos.

### ¿Qué modelos de coches chinos se fabrican ya en España?

Actualmente, los proyectos confirmados que ya han iniciado su actividad son los de Chery y Leapmotor. Chery, en su alianza con Ebro-EV Motors, ha comenzado el ensamblaje del Omoda 5 en su planta de Barcelona. Por su parte, Leapmotor, de la mano de Stellantis, ya está produciendo el coche eléctrico urbano Leapmotor T03 en Figueruelas (Zaragoza).

### ¿La llegada de estas fábricas afectará a los precios de los coches?

A medio y largo plazo, la producción local podría tener un impacto positivo en los precios. Al eliminar los costes de aranceles y transporte desde Asia, y al optimizar la logística, las marcas podrían ofrecer sus vehículos a precios más competitivos en el mercado español y europeo. Además, al ser coches fabricados en Europa, podrán acogerse más fácilmente a las ayudas del Plan MOVES.